En negociación
Restaurante Premium
Barcelona · Zona prime- Precio de venta
- 650.000 €
- Facturación anual
- 850.000 €
- EBITDA
- Bajo solicitud
Establecimientos de alojamiento, restaurantes y negocios de hostelería en traspaso, y proyectos hoteleros abiertos a inversores. Verificamos cada operación antes de publicarla.
En negociación
Abierto a inversores
En un hotel el valor está repartido entre el inmueble, la licencia y clasificación del establecimiento, el contrato de gestión si lo hay y los resultados de explotación. Muchas operaciones se estructuran separando el inmueble de la explotación, lo que permite que un inversor patrimonialista compre el edificio y un operador se quede la gestión. Esa separación cambia por completo el perfil de comprador al que hay que dirigirse.
En un restaurante o un bar el peso se desplaza al contrato de arrendamiento, a la licencia de actividad y de terraza, al equipamiento de cocina y a la clientela. El traspaso suele ser más rápido, pero el margen de error en la valoración es mayor porque los resultados dependen mucho de la gestión diaria.
Son los mismos que aparecen una y otra vez en las negociaciones de este sector y conviene tenerlos resueltos antes de sacar el negocio al mercado.
Hay dos formas muy distintas de participar en este sector. Comprar el negocio en funcionamiento significa asumir su gestión: es la vía habitual para hosteleros con experiencia y para quien quiere trabajar en su propio establecimiento. Entrar en un proyecto hotelero como inversor significa aportar capital a una operación —una rehabilitación, una ampliación, la apertura de un nuevo establecimiento— con un ticket mínimo, una rentabilidad estimada y un horizonte definidos, y sin implicarte en el día a día.
En la ficha de cada oportunidad se indica claramente de cuál de las dos se trata, porque el perfil de riesgo y el compromiso personal no tienen nada que ver.
Con un anuncio anónimo que identifica el establecimiento por tipo, provincia, número de habitaciones y cifras, sin nombre ni dirección, y entregando el cuaderno de venta solo a compradores filtrados que han firmado confidencialidad. En alojamiento la discreción importa especialmente: la noticia de una venta afecta a la relación con los canales de distribución y a la plantilla en plena temporada.
Se puede hacer de las dos formas, y a menudo la mejor operación consiste en separarlas: vender el inmueble a un inversor patrimonialista y ceder la explotación a un operador, o al revés, conservar el edificio y cobrar una renta. Esa decisión cambia el precio, la fiscalidad y el tipo de comprador al que hay que dirigirse, así que la trabajamos contigo desde el principio.
Es el punto crítico. Hay que revisar el plazo que queda, si el contrato permite la cesión o el traspaso, si el arrendador tiene derecho a elevar la renta o a participar en el precio del traspaso, y si existe cláusula de cambio de control. Un contrato corto o intransferible reduce mucho el valor, y es mejor negociarlo con la propiedad del local antes de sentarse con un comprador.
La rentabilidad estimada que figura en cada ficha es una proyección del promotor basada en un plan de negocio y en unos supuestos de ocupación y precio medio, no un compromiso. Lo que sí verificamos antes de publicar es que exista un promotor identificable con trayectoria, que las licencias estén concedidas o en tramitación real y que el destino del capital esté definido por escrito.
Sí. Se necesita NIE o NIF de extranjero, la estructura societaria adecuada y cumplir las obligaciones de declaración de inversión exterior cuando correspondan. Es una operación frecuente entre nuestros clientes internacionales, y la coordinamos junto con la constitución de la sociedad española y, si hace falta, con el expediente de residencia.